Espíritu Búfalo

El Búfalo, animal cinematográfico por naturaleza. Su robusta e hipnótica belleza no frenó la persecución genocida que lo llevó al borde de la extinción. Apenas 1000 ejemplares de 6 millones. Doscientos años bastaron para que el hombre blanco, en su devota locura, pusiese precio a cada parte de su cuerpo.

bufalos

La colonización no solo fue ganando terreno a los indígenas, sino también a miles de manadas de búfalos, que fueron acorraladas al Oeste de los Estados, cada vez más Unidos. Un reducto sobrevivió y fue dotado del estatus de deidad que merecía. Aquellos ejemplares son los abanderados del último arte acuñado, un arte de importación, un arte apropiado  y moldeado por los descendientes de los colonos para engrandecerse a sí mismos.

¿Por qué el búfalo? Porque es el animal que mejor representa la tierra en la que eclosionó el lenguaje cinematográfico, donde nació el concepto de industria, y donde el western entendió América como un lugar habitado por leyendas y fantasmas, por héroes y malhechores. El búfalo contemplaba sus historias en silencio. En la tierra que siempre le perteneció.

Cine escrito, en reserva natural.