Listas

Los 10 mayores borrachos de película

portada_diassinhuella

Nunca confíes en un hombre que no bebe“, solía decir John Wayne. Os traemos la lista de 10 personajes cinematográficos a los que confiar tu vida… si no hay una botella de por medio. Nos hemos dejado fuera a referentes patrios de la talla de los inspectores de policía Santos Trinidad y José Luis Torrente, a escritores malditos como los creados por Bukowski para ‘El borracho’ o ‘Factótum’, al Paul Newman de ‘Veredicto final’ o ‘La gata sobre el tejado de zinc’, a versos sueltos como Richard E. Grant en ‘Withnail y yo’ o Maurice Ronet en ‘El fuego fatuo’ o a clásicos como aquellos de ‘La diligencia’ o ‘¡Qué bello es vivir!’ No hay suficientes reservas en el bar para tanto beodo, pero a estos diez jamás les negaríamos la entrada. Son los mayores borrachos de película:

Don Birnam en ‘Días sin huella’ (1945)

the-lost-weekend

El lobby del alcohol ofreció 5 millones de dólares a la Paramount para que no estrenara esta sombría película sobre un escritor incapaz de despegarse de cualquier botella con suficiente graduación como para alterar su insoportable estado de consciencia. Billy Wilder no escatimó en sordidez y descargó imágenes poderosas: esa botella colgando, ahorcada desde el alféizar, esas marcas de los vasos multiplicadas hasta el infinito en la barra del bar. Así hasta el delirium tremens, así hasta que Ray Milland alzó el Oscar al mejor actor para no soltar ni una sola palabra de agradecimiento. Los ejecutivos de Paramount le advirtieron de que esta película, deprimente y ahogada, acabaría con su carrera.

Elwood P. Dowd en ‘El invisible Harvey’ (1950)

harveyinvisible_jamesstewart

Elwood es el borracho más sutil de la lista; también el más educado y amable. Siempre que visita el bar (ejem, todos los días) no pide un martini sino dos. Uno es para él y el otro para su amigo, un conejo blanco gigante que le acompaña allá donde va. El camarero siempre le sirve ambos y en su parroquia nadie rechista, aunque ninguno haya visto nunca a Harvey; ¿quién le diria que no al bueno de Jimmy Stewart? ¿Alcoholismo, trastorno esquizofrénico, simple fantasía o pura realidad? No hay duda: una delicatessen irresistible producto de un Hollywood extinto.

Henry Hobson en ‘El déspota’ (1953)

hobsons-choice-charleslaughton_moon

Henry Hobson, amigo de la botella tras enviudar, obtiene su puesto de honor en esta lista por dos razones: la bárbara interpretación del talentoso, complejo y orondo Charles Laughton, y la quijotesca, maravillosa escena en la que, alterado tras la ingesta continuada de espirituosos, persigue a la inalcanzable luna en los charcos del camino de vuelta a casa. ‘El déspota’, todo un monumento al cinismo, es una de esas afiladas comedias inglesas que, dadas la vuelta, no tienen ni una pizca de gracia. Y su protagonista, un cascarrabias tirano con sus hijas, tacaño en su tienda de zapatos y tan amargado que amenaza con frustrar la alegría de todo un barrio, uno de esos detestables personajes que tanto amamos.

Dude en ‘Río Bravo’ (1959)

rio-bravo-dean-martin-05

Dude entra al bar del pueblo y todos se ríen de él. Humillado, ya no le importa recoger las monedas que le tiran dentro de la escupidera para pagarse otro sucio trago. Tiempo atrás, aunque ya esté borroso, fue un impresionante tirador. ¿Habrá redención para este pobre diablo? Claro, esto es el Oeste, amigos. La contundente respuesta de Howard Hawks y John Wayne a la supuestamente antipatriótica ‘Solo ante el peligro’ es una obra maestra de la narración y del manejo de la tensión cien veces imitada. Dean Martin, miembro aventajado de los eternamente fiesteros Rat Pack, anunció socarronamente en uno de sus shows que estaba filmando un western con nombres de lujo: “¿y por qué me han escogido a mí para hacer de borracho? Eso, amigo, lo desconozco“.

Joe Clay en ‘Días de vino y rosas’ (1962)

days-of-wine-and-roses

El director Blake Edwards demostró con este intensísimo y sobrecogedor drama que no sólo podía aportar sofisticadas comedias livianas (‘Desayuno con diamantes’, ‘La pantera rosa’, ‘El guateque’). Aquí la tragedia no es que Joe, un exitoso relaciones públicas, termine colándose por el sumidero del alcoholismo tras demasiados tragos con excusa laboral detrás sino que arrastre con su vicio y labia a la tímida y bondadosa Kirsten. Ese Jack Lemmon retorciéndose bajo la lluvia mientras busca desesperado una botella escondida en el jardín vale por cien anuncios anti-drogas.

Martha en ‘¿Quién teme a Virginia Woolf’?  (1966)

This undated handout image provided by the Library of Congress shows Elizabeth Taylor playing Martha in the movie Who's Afraid of Virginia Woolf. The library is inducting 25 films into the National Film Registry to be preserved for their cultural, historical or cinematic significance. (AP Photo/Library of Congress, Courtesy of Warner Bros.)

La obra no lleva la firma de Tennesse Williams, pero sí su alma. Este matrimonio sureño es apasionado en su odio, incluso hasta original. Estos tragos son dolorosos, son de alta graduación y sin hielo, son casi reales. La pareja, que no duda en celebrar su despiadado show de humillaciones y maltratos varios ante sus nuevos amigos, es interpretada por Elizabeth Taylor y Richard Burton, dos descomunales intérpretes cuyos romances y desplantes hicieron gastar una cantidad de tinta en la prensa sólo comparable al licor total que procesaron sus hígados. El mayor homenaje a la autodestrucción marital sólo lo podían protagonizar ellos, a años luz de la aburrida contención de los sobrios.

El Capitán Quint en ‘Tiburón’ (1975)

quint_jaws

Era un perfecto caballero mientras estaba sobrio. Todo lo que necesitaba era un trago y se convertía en un hijo de puta competitivo“. Así definió Roy Scheider a su compañero de reparto Robert Shaw, que atravesaba problemas con el alcohol durante el rodaje de ‘Tiburón’. Una de esas noches, Shaw llamó a Steven Spielberg para disculparse por el estado en el que había trabajado aquel día. No sólo el Capitán Quint estaba borracho sino también el hombre que lo interpretaba; ninguna de las tomas en las que escupía un aterrador relato sobre un ataque de escualos servía en la sala de montaje. A la mañana siguiente y a la primera, Shaw dotó de la verdad y electricidad necesarias a un momento memorable en una obra maestra indiscutible.

John Blutarsky en ‘Desmadre a la americana’ (1978)

belushi_animalhouse

Ya os relatamos el historial de excesos de John Belushi, comediante perfecto para interpretar a Blutarsky, “un cruce entre Harpo Marx y el monstruo de las galletas” según su director John Landis. Su talento para el humor físico casaba perfectamente con este descerebrado sin apenas líneas de diálogo experto en montar batallas de comida, farras bíblicas o cualquier otro evento en el que la sana destrucción sea la protagonista. ‘Desmadre a la americana’ sigue siendo una obra catedralicia en el glorioso subgénero de las fraternidades universitarias norteamericanas, y la imagen de Blutarsky ventilándose una botella de Jack Daniel´s de un trago sigue adornando muchas habitaciones de estudiantes ávidos de fiestas toga.

Ben Sanderson en ‘Leaving Las Vegas’ (1995)

leaving-las-vegas_nicolascage

Ben Sanderson, guionista expulsado de Hollywood por sus maleducados hábitos de bebida, tiene un sencillo plan: terminar sus días hundiéndose en un océano de alcohol en Las Vegas. Para la jazzística y noctívaga película de Mike Figgis, Nicolas Cage se encerró en su casa durante días para poder estudiar sus movimientos y su dicción una vez se había excedido con la botella. Su castigo físico y mental nos regaló un suicidio etílico realista y tristemente cómico que le valió un Oscar al mejor actor.

Miles en ‘Entre copas’ (2004)

sideways-1

A cada revés del destino, un atracón de vino. Y últimamente Miles, divorciado, sin noticias de su obra no publicada y con tendencias depresivas, no sabe ni por dónde le vienen. Decidido a disfrutar de los placeres que ofrecen los Viñedos de California, organiza para su mejor amigo una despedida de soltero on the road. Aunque experto paladeador, Miles no dudará en trincarse el vino más barato del Estado si así logra encontrar alguna respuesta en el fondo de la copa… Fino guión de Alexander Payne para una pareja de amigos antagónicos divertidísima.

Don Draper en ‘Mad Men’ (2007-2015)

Don Draper (Jon Hamm) faces personal and professional upheaval in the final season of Mad Men.</em

Su preferido siempre fue el old-fashioned, pero Don Draper, vendedor de humo y de sueños a partes iguales, ha pasado por rachas en las que saciaba su sed existencial con cualquier bebida que le pusiera morritos. Todos podían notarlo en una oficina ya de por sí pasada de rosca; su flequillo se vencía sobre la frente sudorosa, las ojeras se le encendían y la boca se torcía entre piel mal afeitada. Don lo había vuelto a hacer. Su recorrido – elegante, lento y en círculos – por la América convulsa e impía de los 60s tenía sólo una meta, la que ya sospechábamos: él mismo. Por el camino y a veces sin parada, hubo tantos líos de faldas, tantas reuniones a deshoras, tantas reflexiones nocturnas y tantos tragos (algunos de profesional, muchos de canalla), que este borracho televisivo se merecía un puesto de honor en esta lista cinematográfica.

Artículos relacionados

1 Comentario

  • Responder
    Los 20 premios Oscar más merecidos del Siglo XXI - Búfalo Magazine
    23 febrero, 2017 at 1:09 pm

    […] y autenticidad de sus retratos, en ese limbo entre el drama y la comedia, de la otra América. Dos simpáticos perdedores se enfrentan, entre vino y vino, a los sinsabores de la absurda […]

  • Comentar